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Vídeo  —  Publicado: enero 23, 2013 en Uncategorized

Vídeo  —  Publicado: enero 22, 2013 en Uncategorized

Una guerra dentro de otra guerra

Publicado: enero 22, 2013 en Uncategorized
guerraeterna.com

En el norte de Siria existe el riesgo de que se produzca una división entre los grupos insurgentes que luchan contra el Gobierno, cuenta Martin Chulov en The Guardian. Las milicias yihadistas, poco relevantes en el inicio de la guerra, están ganando poder e influencia. Se han visto favorecidos por la incapacidad de los rebeldes de formar un mando unificado que establezca una disciplina y organización comunes. En ese vacío, grupos como Jabhat al-Nusra, cercano al mensaje de Al Qaeda, han prosperado y suponen una amenaza para el futuro. Su lucha no terminará con el posible derrocamiento de Asad, sino que continuará con la intención de imponer un régimen con una interpretación estricta e intolerante de la sharia.

¿Hasta qué punto pueden llegar a convertirse en la fuerza predominante en Alepo y el norte del país? No lo sabemos, pero artículos como el de Chulov indican que otros grupos comienzan a marcar distancias con ellos.

It was, for a while, a tale of dramatic gains; of revolutionary zeal and a fervour to get things finished, no matter the methods or consequences. Ideological and religious differences were set aside in the battle against a common enemy – the Assad regime. “But then they [al-Nusra] began to reveal themselves,” said a senior rebel commander in Aleppo. “The situation is now very clear. They don’t want what we want.”

Over the past six weeks a once co-operative arrangement between Aleppo’s regular Free Syrian Army units and al-Nusra has become one of barely disguised distrust.

[Fue, durante un tiempo, una historia de avances espectaculares; de celo revolucionario y fervor por terminar las cosas, sin que importaran los métodos o consecuencias. En la batalla contra el enemigo común: el régimen de Asad, se dejaron a un lado las diferencias ideológicas y religiosas. “Pero después, ellos [al-Nusra] empezaron a demostrar cómo eran”, dijo un alto comandante rebelde en Aleppo. “La situación está ahora muy clara. No quieren lo mismo que nosotros queremos”.

En las últimas seis semanas, el que fue una vez un acuerdo de cooperación entre las unidades regulares del Ejército Sirio Libre y al-Nusra se ha convertido en otro de desconfianza apenas disimulada.]

 

Laia Balcells escribió un interesante artículo en Politikon sobre la diferencia entre guerra civil e insurgencia. No es una cuestión académica, pero lo cierto es que es complicado adjudicar estas categorías en tiempo real, es decir, cuando aún no ha acabado el conflicto.

Existe la idea de que la guerra de Libia, en la que sí había dos contendientes claramente delimitados que ocupaban zonas concretas, puede ser el modelo que se repita en Siria en algún momento: una guerra aparentemente congelada en sus frentes en la que un hecho concreto (la intervención occidental que neutraliza la superioridad aérea del Gobierno en el caso de Libia) finalmente desequilibra la balanza en favor de uno de los bandos.

En primer lugar, eso olvida las diferencias entre Libia y Siria. Libia es una sociedad bastante homogénea desde el punto de vista étnico y religioso, o al menos mucho más homogénea que Siria. Había diferencias políticas entre los rebeldes y uno de sus líderes fue asesinado en circunstancias muy sospechosas, pero la oposición en la región oriental del país se mantuvo en general unida hasta que alguien dio el tiro de gracia al régimen. Y no fueron esos rebeldes del este quienes lo hicieron, por cierto, sino los de otras zonas del país.

Resulta muy aventurado decir, como sostiene Balcells, que el Gobierno sirio “está llevando a cabo una política de eliminación de la base demográfica del enemigo a partir de violencia indiscriminada y asesinatos masivos”. El que haya ocurrido así en algunas zonas no quiere decir que esté sucediendo en el conjunto del país. Si fuera así, el régimen se habría lanzado a una política de exterminio de los suníes, que son mayoría, y eso sólo habría acelerado su derrota. Muchos suníes, especialmente los que tienen algo que perder (empresas, comercios, propiedades) se mantienen en una posición falsamente equidistante. Aunque quisieran la derrota del Gobierno, lo que quieren ahora por encima de todo es que alguien gane y que se ponga fin a dos años de guerra que están destruyendo el país.

A pesar de lo que dice Balcells, los rebeldes no han logrado formar un frente unificado con una autoridad nítida sobre todas las milicias, ni siquiera en el norte donde su situación es indudablemente mejor que en el resto del país. El artículo de Chulov indica que las diferencias entre los grupos rebeldes comienzan a ser evidentes. Hay casos documentados de asesinatos y ajustes de cuentas entre estas milicias, y no sólo por el reparto del botín sin el cual no se puede continuar la guerra

La idea de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo –y todas las alianzas de circunstancias tan habituales en una guerra civil– resulta difícil de aceptar para los grupos cobijados bajo el paraguas del FSA cuando ven cómo los yihadistas están ocupando posiciones de ventaja no sólo en el frente de batalla, sino también en las zonas liberadas. Hay grupos que son capaces de hacer la guerra y la revolución al mismo tiempo (por utilizar una expresión frecuente otros conflictos), y eso no deja dormir tranquilos a aquellos que sólo quieren hacer la guerra.

Fuente original: http://www.guerraeterna.com/siria-una-guerra-dentro-de-otra-guerra/

 

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=162627

Vídeo  —  Publicado: enero 21, 2013 en Uncategorized

In The Fall

Vídeo  —  Publicado: enero 21, 2013 en Uncategorized

Vídeo  —  Publicado: enero 17, 2013 en SOÑADORES

17.01.2013 ·  · Thalif Deen · (Abu Dhabi)

La volátil situación política en Medio Oriente ha estado por mucho tiempo determinada por las fluctuaciones de un solo producto: el petróleo. Pero una cumbre mundial analiza los posibles conflictos que se producirán cuando se quede sin agua.

 

Las futuras guerras, según predicen expertos, serán sobre el agua, no sobre el petróleo. El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, alertó el año pasado que la escasez de agua no solo contribuirá a la pobreza sino que también causará conflictos sociales e impedirán el desarrollo.

Aun más importante, alertó, “crea tensiones en regiones propensas a conflictos”, como Medio Oriente, “y demasiado frecuentemente, donde necesitamos agua, hallamos armas”. Esto último se aplica en especial a las naciones del Golfo, cuyas compras de armamento, gracias a los recursos generados con la venta de petróleo, están en alza.

La paradoja de la región fue especialmente bien descrita por un funcionario kuwaití de nombre desconocido que una vez afirmó: “En cualquier lugar donde cavamos en busca de agua, hallamos petróleo”.

En la primera Cumbre Internacional del Agua en Abu Dhabi, más de 30.000 participantes, incluyendo líderes políticos y empresariales, discutieron este miércoles 16 la formulación de una estrategia que reconozca la importancia de ese recurso para la estabilidad política y económica de la región.

Como dijo el martes 15 al inaugurar la cumbre el príncipe heredero de Abu Dhabi, el jeque Mohammad bin Zayed Al Nahyan: “Para Emiratos Árabes Unidos, el agua es hoy más importante que el petróleo”.

Munqeth Meyhar, de la oficina para Medio Oriente de la organización Amigos de la Tierra, dijo a IPS que la región había experimentado muchos problemas ambientales en los últimos tiempos, incluyendo el cambio climático.

Los recursos hídricos se vuelven cada vez más escasos, especialmente para los millones que ya carecen de acceso a agua potable.

Señaló que algunos de esos países, como Arabia Saudita, Iraq y Yemen, afrontan problemas específicos que requieren una atención inmediata.

“Un factor que comparten todos los países en Medio Oriente es su falta de recursos hídricos y su mala administración del agua”, dijo Meyhar, quien sigue de cerca la crisis de agua en la región.

Medio Oriente tiene una de las reservas de petróleo más grandes del mundo, que produce la mayor parte de la riqueza de la región. Aun así, el clima y el ambiente hacen la vida difícil para sus habitantes, señaló.

La región requiere importantes recursos hídricos y tierra adecuada para la agricultura. Pero gran parte del suelo disponible para producir alimentos ha quedado arruinado por la desertificación, que constituye un problema creciente, con vastos efectos en países como Iraq, Jordania y Siria, indicó Meyhar.

Las causas universales de la propagación de los ambientes áridos son las prácticas agrícolas inadecuadas y el pastoreo excesivo. La agricultura utiliza 70 por ciento del agua de Medio Oriente.

En la región es común que se arruinen muchas tierras por una irrigación excesiva, mientras que las sequías se hacen cada vez más frecuentes, indicó.

Informes de inteligencia de Estados Unidos proyectan un sombrío escenario para el futuro: conflictos étnicos, tensiones regionales, inestabilidad política e incluso genocidios por causa de la escasez de agua.

En la próxima década, “muchos países importantes para Estados Unidos seguramente experimentarán problemas de agua, como escasez, mala calidad o inundaciones, que contribuirán al riesgo de inestabilidad y fallas en los estados, además de incrementar las tensiones regionales”, indicó la Evaluación Nacional de Inteligencia de Estados Unidos de marzo de 2011.

En julio de ese año, el presidente del estadounidense Consejo Nacional de Inteligencia, Chris Kojm, pronosticó que, para 2030, casi la mitad de la población mundial, actualmente de más de 7.000 millones de habitantes, vivirá en áreas con dificultades relacionadas con el agua, incrementando la probabilidad de grandes matanzas.

Meyhar señaló que la árida Jordania sufre una severa escasez de agua.

El costo del agua en ese país se incrementó 30 por ciento en los últimos 10 años, debido a la disminución de los recursos subterráneos, explicó. En ese periodo, Jordania no ha podido producir suficientes alimentos para su población.

Meyhar explicó además que la escasez de agua afectó la calidad de vida de los jordanos en las zonas rurales, lo que causó un gran éxodo a las grandes ciudades. Este es un problema común a todos los países de Medio Oriente.

Consultado sobre la desalinización, el experto sostuvo que las plantas para realizar ese proceso hacen un uso excesivo del agua en Medio Oriente.

Setenta por ciento de las plantas de desalinización en el mundo están ubicadas en esa región, mayoritariamente en Arabia Saudita, Bahrein, Emiratos y Kuwait. Israel se está acercando a este grupo a un ritmo acelerado.

Aunque esas plantas producen el agua necesaria para esa árida región, generan daños a la salud y el ambiente.

El agua de mar usada en la mayoría de las plantas de desalinización tienen grandes cantidades de boro y bromuro, y el proceso solo puede remover minerales esenciales como el calcio.

Además, la sal retenida es por lo general devuelta a los océanos, incrementando su salinidad y afectando así más aún el ambiente. Además, el proceso de desalinización consume mucha energía, indicó Meyhar.

El alto consumo de energía deriva en un aumento de los precios, afectando a los consumidores.

Las plantas de desalinización pueden ayudar a aliviar la carencia de agua potable, pero también contribuyen a un uso excesivo de los recursos naturales.

“En nuestra opinión, la reforma del sector del agua en su uso doméstico, agrícola, turístico e industrial es el primer paso hacia la solución de los desafíos de Medio Oriente”, dijo Meyhar.

La Cumbre Internacional del Agua, que concluirá este jueves 17, lanzó el Project Stream (Proyecto Torrente), que procura conectar a diferentes actores para hallar soluciones a los problemas del agua.

Se espera que los países del Consejo de Cooperación del Golfo (Arabia Saudita, Bahrein, Emiratos, Kuwait, Omán y Qatar) inviertan más de 100.000 millones de dólares en la región a favor de estas soluciones.

 

http://periodismohumano.com/en-conflicto/de-los-conflictos-por-el-petroleo-a-la-escasez-de-agua.html

Vídeo  —  Publicado: enero 15, 2013 en Uncategorized

 

 

 

Madeleine, de 16 años, fue violada por cuatro soldados. | Colin Crowley

Madeleine, de 16 años, fue violada por cuatro soldados. | Colin Crowley

  • República Democrática del Congo sufre la ocupación del grupo rebelde M23
  • Reclutan a ellos como niños soldados y a ellas como esclavas sexuales

Alberto Rojas |

Actualizado domingo 13/01/2013 03:38 horas

Madeleine no sabe nada del conflicto que vació su aldea, no entiende las razones de los combatientes que la arrasaron y no ha elegido ningún bando, pero la guerra ya ha pasado por su cuerpo de 16 años en forma de violación múltiple. Desconoce si está embarazada y, de estarlo, tampoco ha pensado en qué hará con el niño.

Su relato no es muy diferente de otros miles de relatos parecidos, recogidos aquí y allá en el este de la República Democrática del Congo, un agujero negro ajeno al gran despegue que vive África, un continente que sonríe al fin. Pero no hay paz para el país más rico del mundo porque su fortuna en minerales es a la vez su máxima condena. Con la ofensiva del grupo rebelde M23 sobre la ciudad de Goma y la ocupación del resto de la región, la guerra ha alcanzado de nuevo su nivel más alto de destrucción. Y van más de cinco millones de muertos, la gran mayoría civiles, más que ningún otro conflicto desde la Segunda Guerra Mundial.

“Dos soldados entraron en mi casa. Toda mi familia estaba dentro. Llevaban armas y nos pidieron el dinero. Nada pudieron hacer mis padres”, recuerda Madeleine. “Nos raptaron a mi hermana y a mí y nos tuvieron caminando cuatro horas hasta que llegamos a su campamento, donde había muchos soldados. No entendíamos nada, porque hablaban en un idioma extraño. Me violaron cuatro hombres”. Madeleine, avergonzada desde entonces, es una entre un millón de personas obligadas a huir de los combates.

Como denuncia la ONG Save the Childrenmás de 900 menores han sido localizados en los campos vagando solos, ya que se separaron de su familia en plena huida. Muchos de ellos corren el riesgo de ser reclutados como niños soldados (ellos) y esclavas sexuales (ellas). ‘Terminator’ Ntaganda, el sanguinario líder del M23, está perseguido por el Tribunal Penal Internacional por esa misma razón (entre otras muchas). Sus rivales del ejército congoleño, por desgracia, tampoco son el mejor ejemplo de disciplina y respeto a la población civil.

La violencia sexual que se practica en el Congo, cuyas cifras no tienen comparación con ningún otro conflicto en el mundo. Su uso como arma de guerra se basa en la limpieza étnica. Su origen está en 1994, en pleno genocidio ruandés. Las tropas hutus, después de asesinar a aproximadamente 600.000 tutsis y hutus moderados en la vecina Ruanda, huyeron a estas montañas congoleñas, donde la guerra siguió y se produjo un segundo genocidio, esta vez al contrario. 20 años de guerra han provocado el desmoronamiento de cualquier ética. Se viola a la mujer (a veces a las hijas) del enemigo para hacerse hijos de la etnia contraria, para debilitar su genes, para mermar su demografía, para humillarla a ella y a su pueblo.

El movimiento M23, que se rebeló por el incumplimiento de una serie de promesas del presidente congoleño Joseph Kabila, no es más que una continuación de la venganza tutsi sobre la región para combatir a los hutus, sino además un esfuerzo militar para controlar las lucrativas explotaciones de minerales de sangre (coltán casiterita, oro, uranio) y sus vías de salida hacia Ruanda, que arma y apoya a la milicia. Como denuncian cientos de informes, como el de la organización Enoght, este tráfico no provocó la guerra, pero sí ha contribuido a prolongarla. En ese contexto sin ley, con el Estado congoleño desaparecido por 20 años de guerra, la pequeña Madeleine es sólo un entretenimiento para la soldadesca de uno y otro bando, que siempre compite en infamia.

Beatrice, de 14, está sola desde que su aldea fue atacada. | Colin Crowley

Beatrice, de 14, está sola desde que su aldea fue atacada. | Colin Crowley

Muchos tratados de paz después, los vecinos del Congo siempre se han aprovechado de su riqueza mineral, lo que consiguen apoyando todo tipo de milicias para desestabilizar la zona y que el Gobierno congoleño no pueda nunca controlar su propio país. Así se consigue un coltán barato, sin impuestos, sin ningún control, directo a los teléfonos y tabletas de los usuarios del primer mundo.

Beatrice, otro número en la fría estadística, tiene 14 años y no encuentra a sus padres desde que los rebeldes entraron en su aldea. “Cuando volvía de la escuela fui a mi casa pero mi madre y mis hermanos ya habían huido”, recuerda. “Algunos soldados violaron a cuatro niñas. Eran mis amigas, yo vi cómo pasó. Dos de ellas murieron después de la violación”. Lilian consiguió llegar a un campo de refugiados a las afueras de Goma dónde busca a su familia y está atendida por Save the Children y otras organizaciones presentes en la zona. 600 escuelas han sido saqueadas o destruidas en lo que va de ofensiva, lo que pone en riesgo la única arma efectiva para luchar contra el conflicto a largo plazo: la educación.

Anicet, de 10 años, fue separado de sus padres y ha conseguido encontrarlos. | Colin Crowley

Anicet, de 10 años, fue separado de sus padres y ha conseguido encontrarlos. | Colin Crowley

Es lo que queda después de la guerra, cuando el foco abandona el campo de batalla en busca de lugares mejores para obtener las noticias.Si el Congo ya es un lugar olvidadosus víctimas en la posguerra son pura niebla para la historia. Como lo es Anicet, un niño de 10 años que se separó de sus padres en un tiroteo. “Pensé que habían muerto. Conseguí sobrevivir con la comida que me dieron mis vecinos. Por suerte, me han dicho que han encontrado a mis padres y que podré reunirme con ellos”.

 

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/01/12/internacional/1357987779.html

Creatividad

Imagen  —  Publicado: enero 11, 2013 en Uncategorized