Mamá, quiero ser cooperante

Publicado: octubre 12, 2012 en NOTICIAS POSITIVAS

Por: Gonzalo Fanjul | 11 de octubre de 2012

Foto: Acnur

Cooperantes de ACNUR

Si existe una profesión rodeada de etiquetas y prejuicios sociales, esa es la del cooperante. Entre quienes piensan que los profesionales de la cooperación son una especie de superhéroes embutidos en un chaleco y armados de estetoscopio, y quienes los rebajan al nivel de perroflautas adictos los subsidios públicos, el desconocimiento de esta carrera es notable (sobre todo si pensamos que alrededor de 8.000 españoles se dedican profesionalmente a ello en ONG, agencias públicas, universidades u organismos internacionales). ¿Qué hace exactamente un cooperante? ¿Qué formación necesitan? ¿Ponen en riesgo su vida? ¿Cobran dinero por su trabajo? ¿Qué expectativas profesionales pueden tener? ¿Cómo que yo no valgo, si quiero ayudar?
Si no conocen la respuesta a estas preguntas, si no han leído los últimos presupuestos y se plantean todavía la posibilidad de escoger esta opción profesional, si su hijo/a les comunicó esta mañana que parte hacia un país cuya existencia desconocían, están de enhorabuena. Ayer fue presentado en Madrid un libro que le ayudará a responder estas y otras muchas cuestiones similares. Mamá, quiero ser cooperante, de Jorge Jimeno, es un perfecto manual de iniciación a la profesión de la cooperación. Estructurado alrededor de diez preguntas básicas, el libro no solo ofrece las claves de este sector y ayuda a hacerse una idea cabal de las opciones que existen (por ejemplo, distinguiendo entre la ayuda de emergencia -la más conocida- y el trabajo de desarrollo a largo plazo), sino que se atreve a plantear algunas de las cuestiones delicadas que rodean a la profesión, empezando por la fundamental: ¿realmente hacen falta cooperantes?
No existe una respuesta fácil a esta pregunta, pero, en cualquiera de los casos, la cooperación es algo más que el trabajo sobre el terreno. Existen muchas formas de ser cooperante y llevar a la práctica este ejercicio básico de solidaridad y justicia internacional: periodistas, activistas, ‘fundraisers’, investigadores, técnicos especializados, informáticos, abogados, comunicadores… En España, en los países del Sur o en cualquier organismo internacional, el número de perfiles que exige este trabajo es tan diverso como los elementos que componen una estrategia eficaz contra la pobreza. Y precisa una formación tan exigente como la que se esperaría de cualquier otra profesión que se enfrenta a un reto complejo.
No se dejen convencer por quienes piensan que este es un trabajo menor, porque no lo es. Como en el caso de la sanidad, la enseñanza, el trabajo social y tantas otras profesiones de entrega y servicio público, la cooperación hace nuestro mundo más justo y más inteligente. Eso es algo que parecen haber olvidado quienes ahora gobiernan, pero que Mamá, quiero ser cooperante nos recuerda de forma lúcida.
Jorge Jimeno ha puesto en marcha un blog (http://mamaquierosercooperante.wordpress.com/) sobre los contenidos del libro, en el que pueden encontrar una relación de los puntos de venta y realizar preguntas al autor.

http://blogs.elpais.com/3500-millones/2012/10/mama-quiero-ser-cooperante.html

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